Hoy quiero hacer un lindo anuncio a todas las Cirilas y Cirilos con quienes comparto este, tan querido, espacio. Cuando le pedí al universo que publicara mi primera novela, Clumatha, vino con una promesa y era que todas las ganancias que generara serían destinadas a una o varias fundaciones. Uno de los sueños que fantaseo con cumplir es Fundación Alas de Orquídea, en la que, de alguna manera, confluirían ayudar a los animales de la calle o víctimas de la crueldad y a los viejitos desprotegidos, pero al no tenerla aún para destinar dichos fondos, escogería otra para hacer el donativo. RM Porrúa Ediciones fue quien editó mi novela y con esto llega el cumplimiento a aquella promesa que lancé al aire. Hace muchos años conocí a Maite Perroni, hicimos una buena amistad y la considero una amiga a quien le guardo mucho cariño y respeto. Su madre, Maite Beorlegui, tuvo cáncer de seno y se recuperó exitosamente, ahora es parte de Fundación Reto, que dedica sus esfuerzos a la prevención del cáncer de mama y al cuidado de pacientes con la enfermedad. Por eso invité a Maite a que juntas relanzáramos Clumatha, comunicando no solamente que las ganancias en su primer tiraje serán destinadas a esta Fundación, sino también a concientizar a las mujeres de lo importante que es checarse con frecuencia, que aprendan a revisarse y acudir al médico; 95% de quienes acuden al médico en etapa temprana se recuperan. La forma de ir a buena hora es analizando nuestros pechos cada mes, diez días después del periodo y cerciorarnos de que todo se encuentre correcto. También es importante crear un hábito anual de ir al ginecólogo, pues con esa visita si algo anda mal se diagnostica a tiempo.
Ayer estuve en Fundación Reto, Maite B., me invitó para conocer a las guerreras que allí trabajan y ayudar, mujeres que vencieron la enfermedad, fregonas que, con la cara en alto, te cuentan su historia, miedos y emociones. Estuve en una plática para mujeres que padecen la enfermedad; hablaban de la actitud ante ésta. Vi ahí sentadas a tantas y tan diferentes, que no importa si llegan en Mercedes o en Vocho, ni la edad, todas llegan a luchar y forman una hermandad en donde se sienten comprendidas, cuidadas, queridas, apoyadas, celebradas…
Esta fundación lleva constituida formalmente 28 años, cuando Cecilia Sepúlveda crea un grupo de apoyo para pacientes del hospital, hablaban sobre cómo vivían la enfermedad. Motivada, toma la iniciativa de formar un grupo después de basarse en los grupos que se formaban en EU. Empezó en el garaje de su casa y luego rentaron una casa frente a la que están ahora, que fue comprada a punta de donativos, como se logró también su construcción. Cuentan con un mastógrafo digital, hace cinco años aproximadamente había solamente cinco de estos aparatos en la República, uno es de Fundación Reto. Hay consultas con médicos del Instituto de Cancerología, nutrióloga, oncólogos. Se dan a cambio de una cuota de recuperación de 300 pesos, son significativas, pero ayudan a mantener viva esta asociación. Cualquier mujer que haya tenido o tenga cáncer puede asistir a Fundación Reto para checarse o pedir opiniones de otros médicos. Ahí mismo tienen una boutique en donde venden pelucas, playeras, tazas, bolsas e infinidad de cosas (dos fotos de Fundación Reto aquí: http://www.tumblr.com/tumblelog/alasdeorquidea).
Hoy estoy a flor de piel, escuchar la historia de diferentes mujeres que pasan por este proceso que normalmente dura un año más o menos y que pasan por quimioterapias y una lucha constante. Cecilia Sepúlveda no logró sobrevivir al cáncer y es en honor a ella que todas siguen con su misión de ayudar a pasar por este duro proceso
Fuente: http://excelsior.com.mx/index.php?m=nota&id_nota=761529
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